Aunque no se trata de una cura, el fármaco, llamado eribulina,
permite detener el crecimiento de la metástasis, que es la causa de
muerte de los pacientes de cáncer en el 90% de los casos.
Mostrando entradas con la etiqueta Cáncer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cáncer. Mostrar todas las entradas
miércoles, 5 de noviembre de 2014
domingo, 19 de octubre de 2014
Cáncer de mama: prevención y control Control del cáncer de mama
PAMPATAR:19/10/2014
FUENTE: OMS
La OMS promueve la lucha contra el cáncer de mama en el marco
de programas nacionales amplios de control del cáncer que están
integrados con las enfermedades no transmisibles y otros problemas
relacionados. El control integral del cáncer abarca la prevención, la
detección precoz, el diagnóstico y tratamiento, la rehabilitación y los
cuidados paliativos.
La sensibilización del público en general sobre el problema
del cáncer de mama y los mecanismos de control, así como la promoción de
políticas y programas adecuados, son estrategias fundamentales para el
control poblacional del cáncer de mama. Muchos países de ingresos bajos y
medios afrontan actualmente una doble carga de cáncer mamario y cáncer
cervicouterino, que son las principales causas de muerte por cáncer
entre las mujeres de más de 30 años. Es preciso que esos países
implementen estrategias combinadas que aborden estos dos problemas de
salud pública de manera eficaz y eficiente.
Prevención
El control de factores de riesgo específicos modificables, así
como una prevención integrada eficaz de las enfermedades no
transmisibles que promueva los alimentos saludables, la actividad física
y el control del consumo de alcohol, el sobrepeso y la obesidad,
podrían llegar a tener un efecto de reducción de la incidencia de cáncer
de mama a largo plazo.
Detección precoz
Aunque se puede lograr cierta reducción del riesgo mediante
medidas de prevención, esas estrategias no pueden eliminar la mayoría de
los cánceres de mama que se registran en los países de ingresos bajos y
medios. Así pues, la detección precoz con vistas a mejorar el
pronóstico y la supervivencia del cáncer de mama sigue siendo la piedra
angular del control de este tipo de cáncer (Anderson et al., 2008).
Hay dos métodos de detección precoz:
- el diagnóstico precoz o el conocimiento de los primeros signos y síntomas en la población sintomática, para facilitar el diagnóstico y el tratamiento temprano, y
- el cribado, es decir, la aplicación sistemática de pruebas de tamizaje en una población aparentemente asintomática. Su objetivo es detectar a las personas que presenten anomalías indicativas de cáncer.
Un programa de cribado es una empresa mucho más compleja que un programa de diagnóstico precoz. (OMS, 2007).
Independientemente del método de detección precoz utilizado,
dos aspectos esenciales para el éxito de la detección precoz poblacional
son una atenta planificación y un programa bien organizado y sostenible
que se focalice en el grupo de población adecuado y garantice la
coordinación, continuidad y calidad de las intervenciones en todo el
continuum asistencial. La selección como objetivo de grupos de edad
inadecuados, por ejemplo mujeres jóvenes con bajo riesgo de cáncer de
mama, puede traducirse en una disminución del número de cánceres
detectados por mujer sometida a cribado, y reducir así la costoeficacia
de la medida. Además, esa focalización en las mujeres más jóvenes
obligaría a analizar más tumores benignos y provocaría una sobrecarga
innecesaria de los servicios de salud, por los recursos diagnósticos
adicionales que entrañaría (Yip et al., 2008).
Diagnóstico precoz
El diagnóstico temprano sigue siendo una importante estrategia
de detección precoz, particularmente en los países de ingresos bajos y
medios, donde la enfermedad se diagnostica en fases avanzadas y los
recursos son muy limitados. Algunos datos sugieren que esta estrategia
puede dar lugar a un "descenso del estadio TNM" (aumento de la
proporción de cánceres de mama detectados en una fase temprana) de la
enfermedad, que la haría más vulnerable al tratamiento curativo (Yip et
al., 2008).
Mamografías de cribado
La mamografía es el único método de cribado que se ha revelado
eficaz. Si su cobertura supera el 70%, esta forma de cribado puede
reducir la mortalidad por cáncer de mama en un 20%-30% en las mujeres de
más de 50 años en los países de ingresos altos (IARC, 2008). El
tamizaje basado en esta técnica es muy complejo y absorbe muchos
recursos, y no se ha hecho ninguna investigación sobre su eficacia en
los entornos con recursos escasos.
Autoexploración mamaria
No hay datos acerca del efecto del cribado mediante
autoexploración mamaria. Sin embargo, se ha observado que esta práctica
empodera a las mujeres, que se responsabilizan así de su propia salud.
En consecuencia, se recomienda la autoexploración para fomentar la toma
de conciencia entre las mujeres en situación de riesgo, más que como
método de cribado.
sábado, 18 de octubre de 2014
Factores de riesgo del cáncer de mama
FECHA:18/10/2014
FUENTE: OMS
Se conocen bien varios factores de riesgo del cáncer de mama.
Sin embargo en la mayoría de las mujeres afectadas no es posible
identificar factores de riesgo específicos (IARC, 2008; Lacey et al,
2009).
Los antecedentes familiares de cáncer de mama multiplican el
riesgo por dos o tres. Algunas mutaciones, sobre todo en los genes
BRCA1, BRCA2 y p53, se asocian a un riesgo muy elevado de ese tipo de
cáncer. Sin embargo, esas mutaciones son raras y explican solo una
pequeña parte de la carga total de cáncer mamario.
Los factores reproductivos asociados a una exposición
prolongada a estrógenos endógenos, como una menarquia precoz, una
menopausia tardía y una edad madura cuando el primer parto figuran entre
los factores de riesgo más importantes del cáncer de mama. Las hormonas
exógenas también conllevan un mayor riesgo de cáncer de mama, por lo
que las usuarias de anticonceptivos orales y de tratamientos de
sustitución hormonal tienen más riesgo que las mujeres que no usan esos
productos. La lactancia materna tiene un efecto protector (IARC, 2008,
Lacey et al., 2009).
Danaei y colaboradores (Danaei et al., 2005) han calculado la
contribución de diversos factores de riesgo modificables, exceptuando
los factores reproductivos, a la carga global de cáncer de mama. Los
autores concluyen que el 21% de todas las muertes por cáncer de mama
registradas en el mundo son atribuibles al consumo de alcohol, el
sobrepeso y la obesidad, y la falta de actividad física.
Esa proporción fue mayor en los países de ingresos altos
(27%), y el factor más importante fue el sobrepeso y la obesidad. En los
países de ingresos bajos y medios, la proporción de cánceres de mama
atribuibles a esos factores de riesgo fue del 18%, y la falta de
actividad física fue el factor determinante más importante (10%).
La diferente incidencia del cáncer de mama en los países
desarrollados y los países en desarrollo puede explicarse en parte por
los efectos de la alimentación, unidos a la mayor edad del primer
embarazo, el menor número de partos y el acortamiento de la lactancia
(Peto, 2001). La creciente adopción de modos de vida occidentales en los
países de ingresos bajos y medios es un determinante importante del
incremento de la incidencia de cáncer de mama en esos países.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
