Maneiro Noticias 29 de septiembre, El movimiento de agricultura urbana está cobrando
fuerza en diferentes países del mundo, y nuestro país no es la excepción,
Consejos comunales, escuelas, instituciones públicas y urbanismos son los
espacios donde funcionan las 20 mil unidades de producción agrícola, este
proyecto surgió de una idea del Comandante Chávez, hoy cada día más y más
personas están construyendo una nueva conciencia alimentaria y ambiental: los
niños, por ejemplo, comienzan a ver que la comida como algo que se produce, que
viene del trabajo y nos aporta su delicioso sabor y propiedades. Así mismo
estos huertos urbanos fomentan en las comunidades la organización,
producción y combate al ocio; estas son las metas que se persiguen con la
vinculación de estas unidades de producción con las iniciativas del Movimiento
por la Paz y la Vida.
Sin embargo, el entusiasmo del movimiento de huertos
urbanos podría verse opacado por un nombre demasiado conocido: Monsanto.
Al menos desde el 2005, la compañía responsable de
promover el uso de semillas genéticamente modificadas se hizo con el control
del 40% del mercado de semillas de verduras en los Estados Unidos al adquirir
la compañía Seminis, uno de los principales productores de semillas. De igual
manera Europa impulsa una ley redactada
por Monsanto que criminaliza las semillas naturales, para que la gente no pueda
cultivar su propia huerta orgánica y se vea obligada a consumir
cancerígenos. La gravedad de esta medida y su precedente global no
pueden pasarse por alto: La nueva Ley
de semillas aprobada por la Unión Europea limita el acceso a las semillas
orgánicas para su utilización en el hogar y restringe los cultivos privados.
El riesgo de comprar semillas de la marca Seminis es
el mismo que comprar semillas GMO de maíz Monsanto: detrás de la marca se
encuentra una compañía que peligrosamente amenaza la biodiversidad de semillas
–semillas que podríamos estar plantando, sin saberlo, en nuestros propios huertos.
Una importante consideración al comprar sus
semillas para jardinería local así como para la huerta es Fíjarse que la marca de las semillas no sea del holding Monsanto.
