Fuente: Boletín Informativo IVIC
Trabajadores
del Centro de Ecología del Instituto Venezolano de Investigaciones
Científicas (IVIC) y comunidades organizadas del eje El
Junko-Carayaca apoyan la puesta en marcha de la Aldea Agroecológica
Experimental “Augusto César Sandino” en el estado Vargas.
Argenis
Martínez, integrante del Movimiento Social Ecológico “Bolívar en
Martí”, señaló que el deseo de este colectivo es “recuperar la
manera equilibrada como nuestros antepasados campesinos concebían a
la naturaleza, la forma como utilizaban la tierra para sembrar y
producir alimentos, para que ellos sean los maestros de las nuevas
generaciones”.
Según
Martínez, los terrenos donde funcionará la aldea fueron donados por
un consejo campesino y el diseño de la estructura de las primeras
instalaciones ya se culminó. “Estamos esperando los recursos para
comenzar la construcción. El año pasado, los compañeros del IVIC
nos plantearon la idea con el fin de integrar el conocimiento
científico y el social, por lo que nos apoyamos mutuamente” dijo.
La aldea
agroecológica es apoyada a través del proyecto “Nutrientes y
metales en rubros cultivados bajo diversas prácticas y malezas
asociadas a unidades de producción agrícola de Carayaca”,
financiado por el Programa de Estímulo a la Innovación e
Investigación (PEII) del Ministerio del Poder Popular para Ciencia,
Tecnología e Innovación.
Eder Peña,
profesional asociado a la investigación del Laboratorio de
Ecofisiología Vegetal del Centro de Ecología del IVIC, informó que
el objetivo del proyecto es evaluar las especies vegetales producidas
en las parroquias El Junko y Carayaca, contrastando rubros
comestibles cultivados bajo prácticas convencionales con cultivos
agroecológicos.
Eder Peña
(a la izquierda) conversa con los vecinos.
Asimismo, la
propuesta busca evaluar las plantas ruderales (que crecen alrededor
de los cultivos) como indicadoras de toxicidad por metales. “Hay
elementos esenciales para las plantas, como el nitrógeno, potasio,
fósforo, calcio y magnesio; mientras que otros se hallan en menor
proporción. Muchos agroquímicos contienen metales pesados y no
pesados nocivos para la salud, como los fungicidas, que poseen zinc,
cobre y manganeso” dijo Peña.
Dentro del
Eje Junko-Carayaca se trabajará específicamente en la cuenca del
río Petaquire “por ser testigo de los cambios ocurridos en la
cuenca, tener una actividad agrícola intensiva y haber establecido
un componente cultural bien interesante debido a la migración
europea” informó Peña. Esta cuenca es parte de un corredor
ecológico que abarca el monumento Pico Codazzi, los parques Macarao
y Henri Pittier y las áreas protegidas del Distrito Capital.
Acompañamiento social
Con miras a
identificar las prácticas agrícolas más frecuentes y el estado
actual del conocimiento de los habitantes de la zona sobre los
efectos del uso de agroquímicos sobre el ser humano y el ambiente,
el IVIC efectuó recientemente un abordaje comunitario a 23 familias
de los sectores Río Arriba y Las Lapas, pertenecientes a El Junko y
Carayaca, respectivamente.
El abordaje
comunitario consistió en la aplicación de una encuesta, con la cual
se conocerá el potencial cultural de dichas comunidades para una
futura transición hacia prácticas agroecológicas. Asimismo,
permitirá medir el impacto del mercado sobre la actividad agrícola,
el grado de organización comunitaria y temas rurales vinculados al
riego y pérdida de conocimientos locales, entre otros aspectos.

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